Ya solo oir las palabras Hayedo y Tejera nos despierta los sentidos y las emociones… el bosque de hayas nos recrea un ambiente de cuento por sus colores, sobre todo ahora en otoño, de los verdes a los amarillos, rojos y ocres recorren la gama cromática y hacen del hayedo un espectáculo de la naturaleza.
Pero en el Hayedo de Tejera Negra las hayas se mezclan con otros árboles, principalmente robles melojos o rebollos y pinos silvestres, menos abundantes, aislados o en grupos pequeños encontramos tejos con su color verde oscuro característico (en otro tiempo mas numeroso, proporcionando el nombre al Hayedo), acebos siempre verdes, serbales ahora rojos, abedules de color amarillo en la hojas y blancos en el tronco, mostajos amarillos y ocres,…

Si descendemos al estrato arbustivo nos encontramos con retamas, brezos, jaras, estepas…, arándanos, gayuba y enebros como matorrales ratreros junto con hongos y líquenes, indicadores de la pureza ambiental de este entorno.

Este hayedo junto con el de Riofrio de Riaza en Segovia y Montejo de la Sierra en Madrid constituyen las últimas representaciones de este tipo de bosque en el centro peninsular. Esta integrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara desde Marzo de 2011.
Dado el alto valor ambiental de este lugar, conviene recalcar a los visitantes la extrema prudencia y el máximo respeto a las plantas y animales que viven en su entorno.

Como llegar

Partiendo de la Casa Rural El Postigo en Robleluengo, nos dirijimos a Majaelrayo y de aquí y atravesando todo el pueblo de sur a norte cogemos la pista forestal que une este pueblo con Cantalojas atravesando toda la sierra de Ayllón.
Ya el camino merece la pena, impresionantes vistas desde las cimas, preciosos valles, áreas de descanso al borde de los arroyos, hasta llegar al centro de interpretación del Parque.

En el Parque

Existen dos rutas para realizar a pie, “la senda de Carretas” y “ la senda del robledal”, nosotros haremos la primera en esta ocasión.

La senda de Carretas recibe el nombre porque era la que utilizaban las carretas para bajar el carbón desde su lugar de producción en los hornos de carboneo en el interior del bosque. Esta senda circular tiene 6 km partiendo del aparcamiento del Hayedo junto al rio Lillas y está perfectamente señalizada con postes de madera con color blanco y flechas negras. Comenzamos la ruta por el margen derecho del rio Lillas aguas arriba, la vista ya merece la pena con el pico de la Buitrera al fondo (2.046 mt), vamos por praderas totalmente verdes que transcurren a lo largo del rio. A unos 20 o 25 minutos nos encontramos con un arroyo afluente del Lillas, torcemos a la izquierda por la pista y empezamos a subir, estamos en un robledal aunque ya vemos las primeras hayas.

A los 30 o 35 minutos pasamos por la carbonera, podemos ver un ejemplo de uno de los hornos que se utilizaban para producir el carbón, esta industria estuvo a punto de acabar con los bosques autóctonos de hayas, robles y encinas. Pasando el horno, la senda gira a la derecha y sube a la pradera de Matarredonda.

Es hora de descansar y poder disfrutar de las vistas después de aproximadamente 1 hora de marcha, estamos en el centro del Valle y las vistas desde aquí son impresionantes.

Una vez descansados y alimentados tanto en cuerpo como en espíritu, procedemos a volver, el recorrido es casi horizontal atravesando el hayedo con indicaciones de los diferentes tipos de árboles, ejemplares de tejo, acebos, serbales, que nos vamos encontrando, tras 45 minutos llegamos al collado del Hornillo, donde descenderemos a la zona de aparcamiento.
Tiempo total del recorrido 2 horas, 2 horas y media según las paradas de descanso y sobre todo según el tiempo en tomar todas los fotos posibles de este entorno.